Crítica de Expiación. Más allá de la pasión
Por manulynk
Jugando con los puntos de vista
Nota: 7 sobre 10 
El éxito de ventas de la novela de Ian McEwan del mismo título, así como su temática muy del gusto de los académicos de Hollywood no podía pasar desapercibida para los productores, y Joe Wright ha sido el designado para llevar a la pantalla dicha novela.
El film, ambientado en los años previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial, tiene un inicio apacible y bucólico en la mansión de los Tallis, donde Brioni (Saroirse Ronan), la hermana pequeña, aspirante a novelista, acusa falsamente de violar a su prima a Robbie Turner (James McAvoy), quien ha conseguido graduarse en medicina pese a sus orígenes humildes grácias al apadrinamiento del padre de Brioni, y que está secretamente enamorado de la hermana mayor de ésta (Keira Knigthly). Fruto de esa falsa acusación Robbie tendrá que ir al frente, mientras que su hermana mayor abandona el seno familiar.
Brioni se hará enfermera para, de alguna forma, expiar su culpa. No puedo opinar sobre la forma de llevar el libro a la gran pantalla, ya que no lo he leído por lo que hablaré estrictamente del film como tal. El film se podría dividir en dos partes más un epílogo final en el que se dan las claves para entender el film.
En la primera parte, el director juega con el punto de vista, al mostrarnos varias escenas desde varios puntos de vista. La joven Brioni observa por la ventana una escena que más tarde, cuando sorprende a Robbie y a su hermana en la biblioteca, reforzará el equívoco que la llevará a acusarle falsamente. Sin embargo el director nos muestra las mismas escena pero desde un punto de vista más objetivo, para que cuando se produzcan los acontecimientos, sintamos la misma injusticia que sus personajes implicados. En la segunda parte, el director nos lleva a los primeros momentos de la guerra, y vuelve a incidir en el trío protagonista: Robbie vaga por Francia y acaba junto a sus compañeros en una playa en espera de ser llevados de nuevo a Inglaterra, mientras que Brioni y su hermana Cecilia trabajan de enfermeras pero cada una separada de la otra.
En esta ocasión no hay juegos de puntos de vista, aunque si que hay un juego de punto de vista oculto que se destapa en el epílogo. En esta segunda parte, el director se recrea con la guerra, en especial la protagonizada en suelo francés, en la que en un alarde técnico sigue a su protagonista en un largo y complicado travelling por una playa que antes era un lugar de recreo (como lo demuestran la presencia de la noria que no deja de girar, el tiovivo y otras atracciones), pero que ahora está llena de desamparados soldados británicos en espera de una embarcación que los traslade. El director incide en la tragedia de la guerra, dentro de la tragedia de sus dos protagonistas, alejados injustamente. Por último, una Brioni madura (interpretada por Vanessa Redgrave), confesará sus pecados a través de su último libro y buscará la redención a través de él. Joe Wright hace una correcta puesta en escena, sobretodo en la primera parte, y unos cuantos alardes (sobretodo en la segunda parte), sin que oculte en ningún momento el origen literario del mismo, haciendo resonar durante casi todo el film el ruido de la máquina de escribir (presencia casi permanente a lo largo de la película, no solo sonora sino también visual: la máquina en la que la joven Brioni escribe su obra, la máquina en la que Robbie escribe a Cecilia para disculparse, la máquina que utiliza Brioni en el hospital casi clandestinamente...) quedando como resultado un film, de esos que no esconden sus pretensiones de estatuilla en la gala de Oscars. Los tres protagonistas están correctos, sin que ninguno de ellos destaque por encima del otro.
Wright nos ofrece un buen melodrama, aunque en ocasiones un tanto largo, y en el que consigue confundir al espectador grácias al juego de los puntos de vista acerca de la verdadera expiación de su protagonista.
Por manulynk